Teletrabajo

 

 

La llegada del coronavirus ha modificado las pautas de las relaciones laborales. En lugar de trabajar desde la empresa con el desplazamiento físico que comporta cada día se implanta el teletrabajo, que consiste en realizar el trabajo desde la distancia. El desempeño de la actividad profesional es posible a pesar de la no presencia física del trabajador gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

El teletrabajo se concibe como el trabajo que se desarrolla en el domicilio en más del 50%. El llamado trabajo en remoto permite el contacto directo entre el trabajador y la empresa y entre el trabajador y el resto de compañeros.

El auge del teletrabajo en estos momentos reside en la necesidad de evitar el contacto entre las personas y detener la expansión del coronavirus dada la gravedad de la situación actual en España y el mundo. Ahora bien, ¿cada uno de nosotros dispone de la infraestructura mínima en casa para poder desarrollar el teletrabajo?

 

Establecer dirección descendente

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En primer lugar, es imprescindible crear un pequeño espacio en casa fijo para trabajar. Tener un mesa de oficina y una silla de oficina que sólo se destinen a la actividad profesional. Es muy importante dotarse de una silla de oficina ergonómica que cuide de nuestra columna vertebral. En estos momentos no se puede salir del domicilio y nuestra capacidad de movilidad física es muy reducida. Cuidar de nuestra espalda se convierte en esencial para que el teletrabajo no genere otras patologías como el clásico dolor de espalda, dolor de cervicales o dolor de lumbares.

En segundo lugar, lo ideal sería que se ubicaran en una habitación separada del espacio de ocio y convivencia dado que como mínimo estará prohibido salir del domicilio durante un período de 15 días. Es clave reorganizar el espacio de la casa diferenciando entre la zona de trabajo y la zona del hogar. Debes fijar un espacio que sea exclusivamente para trabajar. 

En tercer lugar, todos los expertos recomiendan adoptar una rutina de trabajo. Seguir levantándose a la misma hora, realizar el aseo necesario, desayunar y empezar a trabajar a la hora de siempre como si se estuviera en la empresa.

Inicialmente el teletrabajo puede ser que cueste un poco porque no estamos acostumbrados a estar en casa para trabajar. Sin embargo, el teletrabajo también puede verse como una oportunidad. La flexibilidad que ofrece puede ser una forma de mejorar la difícil de tarea de conciliar vida laboral y familiar. Los tiempos se pueden organizar de forma personal en lugar de colectiva, siempre que así se acuerde con la empresa.

El teletrabajo es una herramienta muy común en grandes empresas de telecomunicaciones e informáticas desde hace años. Por ejemplo, empresas informáticas tienen su sede central en California, pero disponen de centros de teletrabajo en América Latina donde el idioma oficial es el español o el portugués para atender a sus clientes sito en España o Portugal.

La regulación laboral del teletrabajo en España según el artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores dice así: “Tendrá la consideración de trabajo a distancia aquel en que la prestación de la actividad laboral se realice de manera preponderante en el domicilio del trabajador o en el lugar libremente elegido por este, de modo alternativo a su desarrollo presencial en el centro de trabajo de la empresa. El acuerdo por el que se establezca el trabajo a distancia se formalizará por escrito y los trabajadores bajo esta modalidad tendrán los mismos derechos que los que prestan sus servicios en el centro de trabajo”.


En definitiva, el teletrabajo ha llegado para quedarse. Ahora nos corresponde adaptar nuestras pautas de trabajo a los nuevos tiempos y dotarnos de las herramientas básicas para cuidar de nuestra salud como una buena silla de teletrabajo y una mesa de oficina básica. Nuestro bienestar laboral es sinónimo de salud.

A continuación, te ofrecemos una serie de pautas básicas para EVITAR PROBLEMAS DE SALUD.

Recuerda la famosa regla del 20x20x20 de los oftalmólogos para cuidar la vista. Pasamos más de 8 horas con los ojos mirando pantallas. Unas veces es el ordenador, otras es la tablet y otras el teléfono móvil. Nuestra mirada siempre está fija sobre una pntalla, lo cual está ocasionando una perdida acelarada de vista en la mayoría de los ciudadanos. Para evitar esa erosión de la vista, te sugerimos cada 20 minutos cerrar los ojos y cambiar la vista. Dejar de tener los ojos fijos delante la pntalla y mirar por la ventana o a cualquier otro lugar. 

Pero, sin lugar a dudas la regla clave en estos momentos es adoptar una buena postura. Nunca debes encorbarte. Siempre debes adaptar tu espalda a la horma de la silla. La silla debe encajar como un zapato al pie. Por ello, es tan importante proveerse de una silla de oficina ergonómica que reúna suficienes prestaciones para que sea la silla quien se adapte al usuario y no al revés. Por ejemplo, debe incorporar el mecanismo syncro de regulación coordinada del asiento y el respaldo de forma coordinada que reproduce con máxima precisión el movimiento del cuerpo humano. Si el usuario es alto, conviene que la silla incorpore un cabezal que permita descansar el peso de la cabeza. De esta manera, se reducirá el dolor de las cervicales. En este sentido, se aconseja también que la silla disponga de brazos. Unos brazos que deben ser regulables en altura. Los brazos recogen parte del peso del cuerpo y ayudan a reducir el esfuerzo de la espalda, lo que se traduce en un menor impacto en los lumbares. Hablamos de brazos regulables para que la silla encaje correctamente a la altura de la mesa.

El hecho que sea una silla móvil con ruedas es fundamental. Se trata de evitar movimientos bruscos al girar que puedan ocasionar lesiones. La silla se gira y nosotros nos movemos con ella. También ayudará un respaldo adaptable, ya que éste reduce las sobrecargas de peso a lo largo de toda la columna vertebral y también actúa como un freno ante las lesiones.

Saber sentarse bien es otro factor clave para poder trabajar en el homeoffice. El apoyo lumbar de la silla se erige como pilar principal. Rebaja las sobrecargas en la espalda. En este sentido, también conviene citar la regulación en profundidad del asiento para ajustar al máximo la silla a la anatomía de nuestro cuerpo.

Mantener la misma postura puede generar hasta malformaciones. La forma de prevenirlo es muy fácil. Cambia de postura regularmente. Cada hora te levantas de la silla y cambias de postura.

No te olvides de las piernas. Al sentarste tus piernas deben formar un ángulo de 90º con las rodillas. Es la vía de repaprtir el peso de tu cuerpo a lo largo de las articulaciones y evitar la sobrecarga de ciertos músculos. Una buena regulación de altura junto con la regulación de los brazos de la silla te permitirán lograr la mejor postura. 

La pantalla del ordenador también puede ser un aliado o un enemigo de nuestra salud. Para que sea una ayuda en la búsqueda del bienestar, sitúa la pantalla a 40 cm de la altura de tus ojos. El ángulo de visión de la pantalla y el teclado debe situarse en torno a los 60º.

Los pies también influyen en la salud. Tienes dos opciones. Bien mantienes los pies en posición recta sobre el suelo, bien incorporas un reposapiés. Piensa que es el final de la cadena de tu cuerpo sobre el que estás apoyando todo el peso. 

Acabamos reiterando la necesidad de hacer ejercicio. Haz estiramientos, tonifica e intenta muever el cuerpo. Llas personas son animales creadas para moverse y no para estar sentadas. Nuestras articulaciones desean y necesitan estar en movimiento. Si no nos movemos, acabamos autolesionándonos. 

En fin, no te detengas en la creación tu homeoffice. Delimita ese espacio de trabajo en casa, dale calor y personálizalo. Dispón de una buena silla de oficina y una mesa de oficina. Empieza ya con el teletrabajo. Esta nueva forma de trabajar ha llegado para quedarse. Por ello, pon en práctica las pausas para adoptar una buena postura y cuidar de tu salud. 

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