Hoy os mostramos una instalación donde la elegancia serena y la funcionalidad atemporal se dan la mano.
Un espacio cuidado al detalle, dominado por tonos blancos y grises suaves, con ligeros acentos en madera arce que aportan calidez y equilibrio visual.
Un diseño pensado para transmitir claridad, orden y bienestar, sin renunciar al carácter.

El corazón del proyecto gira en torno al uso del color blanco.
Paredes, mobiliario y elementos estructurales se visten de blanco mate, generando una sensación de amplitud y luz natural constante.
El suelo, con acabado en gris madera arce, conecta visualmente con otros elementos del espacio.
El sofá, las sillas tapizadas y las cortinas, todos ellos en tonos gris piedra y perla, refuerzan un entorno neutro, suave y acogedor.
Para el almacenamiento, se ha optado por el armario Longo de Actiu, en su versión blanca con puertas correderas de vidrio blanco y estructura lacada a juego.

Su diseño limpio y modular se integra con discreción en el espacio, aportando capacidad sin recargar.
Una pieza que combina versatilidad, diseño y durabilidad, perfecta para proyectos donde se busca funcionalidad elegante.
Completando la atmósfera, la silla Varya de Inclass en color gris con estructura de patas en madera natural.
Añade un toque cálido y orgánico que contrasta sutilmente con el entorno blanco.

Su diseño esbelto, cómodo y contemporáneo la convierte en una aliada perfecta tanto para zonas de reunión como para espacios de trabajo informales.
El resultado es un espacio fluido y equilibrado, que transmite una estética sofisticada y ligera, capaz de adaptarse al día a día sin perder identidad.
Una instalación que demuestra que, con una paleta cuidada y mobiliario bien elegido, se puede crear un entorno funcional, acogedor y visualmente armonioso.