Tips para reducir el estrés en la oficina

Todos hemos tenido alguna vez un mal día en el trabajo. Incluso épocas de mucho estrés, bien por la sobrecarga de tareas o por dificultades en nuestra labor.

La cuestión es que los problemas que nos surgen en el trabajo nos afectan y pueden llegar a provocarnos problemas de salud, por lo que debemos tomarnos el asunto bastante en serio.

En el post de hoy os damos algunos consejos para reducir el estrés en la oficina.

¿A qué llamamos estrés en el trabajo?

Según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), el estrés laboral es la respuesta física y emocional a un desequilibrio entre las exigencias percibidas y las capacidades de un individuo para hacer frente a dichas pretensiones.

O lo que es lo mismo, cuando una situación en el trabajo nos supera y no nos vemos capaces de afrontarla o de encontrar una solución.

Esto puede sucedernos por diferentes motivos. Por tener una carga de trabajo excesiva, unas malas condiciones laborales, dificultades con algún compañero…

Síntomas de que tenemos estrés en el trabajo

El estrés laboral puede manifestarse de varias formas y puede afectarnos a nivel emocional y también físico.

Lo primero que solemos notar es la ansiedad, aunque también podemos sufrir cambios de humor, estar más irritables, ánimo bajo, desconcentración o falta de motivación, entre otras cosas.

El estrés puede llegar a afectarnos de forma física y provocarnos dolores de cabeza y dolores musculares, problemas para dormir y fatiga.

Es fundamental estar atentos a estas señales de alarma para que el problema no vaya a más, ya que en casos más extremos, una situación de estrés laboral puede derivar en una depresión, problemas cardíacos, problemas de tensión…

Tips para reducir el estrés en la oficina

Es cierto que no podemos evitar ciertas situaciones de tensión en nuestro día a día en la oficina, pero no puede convertirse en una dinámica habitual.

Pasamos muchas horas de nuestra vida en nuestro lugar de trabajo y debemos procurar que ese tiempo sea de calidad.

Hay ciertas pautas que podemos seguir para rebajar estas situaciones.

1. Planificar bien nuestro trabajo

A menudo la tensión viene por un exceso de trabajo, por lo que planificar nuestras tareas y priorizar que acciones son más importantes nos ayudará a que nos se nos acumule.

2. Delegar

Tenemos que aprender a delegar o a solicitar ayuda en caso de necesitarla. Hay momentos en los que no podemos llegar a todo, tenemos que ser conscientes y apoyarnos en nuestros compañeros.

3. Poner límites y saber decir que no

Si algo de lo que nos piden en el trabajo nos resulta incómodo, nos pone en un compromiso o no podemos con ello, tenemos que saber decir que no a tiempo.

Si no ponemos ciertos límites, pueden producirse situaciones que nos generen tensión.

4. Toma tus descansos y desconecta

Una jornada de 8 horas puede hacerse muy larga. Aunque tengas mucho trabajo no sacrifiques tus momentos de descanso.

Si tienes tu tiempo para almorzar y tu tiempo para comer, úsalo. En esos ratos intenta desconectar lo máximo posible de las tareas del trabajo.

Si tienes posibilidad de almorzar y comer fuera de la empresa, hazlo. Si hay algún parque cerca de tu lugar de trabajo o algún sitio tranquilo, serán los lugares perfectos.

Si no tienes posibilidad de salir de la oficina, siempre puedes «aislarte» un ratito con unos cascos y aprovechar para escuchar música o ver algún capítulo de una serie o leer algún libro. Cualquier cosa que te permita evadirte.

Además de las pausas establecidas para comer, si pasamos mucho tiempo sentados frente a un ordenador, es importante descansar cada cierto tiempo la vista, por ejemplo, o levantarnos para estirar los músculos un par de minutos.

5. Apuesta por tu bienestar

Como comentábamos antes, pasamos muchas horas en nuestro lugar de trabajo, por eso es imprescindible que disfrutemos de cierto bienestar.

Si nos sentimos bien, nos será más fácil gestionar las situaciones de estrés. Sentirnos cómodos en la oficina es importante, por eso necesitamos un mobiliario adecuado que se adapte a nuestras funciones y a nuestras necesidades.

Lo ideal es disponer de una silla ergonómica que nos ayude a prevenir dolores de espalda y otros dolores musculares. También una mesa amplia en la que podamos organizar y tener a mano todo lo que necesitamos en el día a día.

Silla Forma5 Kineo

Además, debemos adoptar ciertas costumbres con las que poco a poco nos iremos sintiendo mejor. Es importante cuidar nuestra alimentación e intentar que sea equilibrada.

También es importante hacer ejercicio, eso nos ayudará a desconectar y a cuidar nuestra salud.

Sabemos que a veces es complicado, pero si ponemos en práctica estas pautas conseguiremos controlar el estrés, seremos más productivos y más felices.



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